La ateroesclerosis ocurre cuando se acumula grasa y colesterol en las paredes de las arterias. Esta acumulación endurece las arterias y las hace más angostas que lo normal, bloqueando la circulación de sangre y oxígeno al cuerpo.
La ateroesclerosis afecta sobre todo las arterias de tamaño mediano, como por ejemplo las arterias del corazón (coronarias), del cuello (carótidas), del cerebro (cerebrales) y de los riñones. También se forma en la aorta, que es la arteria más grande del cuerpo, y en ramales más chicos de la aorta que van a los brazos y las piernas. La ateroesclerosis se tiende a concentrar en los puntos en que las arterias se desdoblan.
La ateroesclerosis es más común a medida que uno va envejeciendo y empeora con el pasar del tiempo. Es la causa principal de muerte y discapacidad en los Estados Unidos.
Los factores de riesgo importantes que pueden causar un mayor riesgo de ateroesclerosis son:
En general, la ateroesclerosis se va formando despacio. Primero hay algo que daña el revestimiento interno de la arteria. El daño puede ser causado por alta presión sanguínea en la arteria. También puede ser causado por un virus, irritantes como la nicotina o drogas, o por una reacción alérgica.
Se forman ciertas células blancas especializadas en la pared lesionada de la arteria. Estas células especializadas empiezan a digerir grasas y colesterol. Las células pueden digerir tanto material que explotan. Esto causa más lesiones y el ciclo vuelve a comenzar.
Las plaquetas son células de la sangre que ayudan a la coagulación. Las plaquetas reconocen una lesión y se adhieren al área lesionada. Una de las maneras en que las plaquetas tratan de reparar la arteria lesionada es haciendo crecer más células de músculo en la pared de la arteria. Esto hace que la pared sea más gruesa y se endurezca. Aumenta la cantidad de tejido cicatrizal en el área lesionada. Esta región de pared más gruesa se llama placa.
Algunas placas crecen muy despacio y empiezan a bloquear el interior de la arteria. Con el tiempo, la placa puede bloquear la arteria lo suficiente como para reducir la circulación de sangre. Cuando eso ocurre, la parte del cuerpo más allá de la zona estrechada empieza a sufrir por falta de oxígeno.
La placa puede seguir creciendo lentamente o romperse. Cuando la superficie de la placa se rompe se forma un coágulo en la ruptura. El coágulo puede crecer lo suficiente como para bloquear la circulación de sangre por la arteria. Nadie sabe por qué se rompe la placa. Cuando se bloquea la circulación de sangre se puede producir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.
Es posible que la ateroesclerosis no se note por muchos años hasta que empiece a causar síntomas. Los síntomas pueden ser constantes o pueden ir y venir. Pueden incluir problemas como:
La ateroesclerosis puede causar un ataque isquémico transitorio, o TIA, por sus siglas en inglés. Éste es una breve pérdida de la función cerebral que ocurre cuando el cerebro no recibe sangre suficiente porque un vaso sanguíneo se bloquea por poco tiempo. Los síntomas más comunes de TIA son:
Su profesional médico preguntará por sus síntomas y lo examinará. Puede tener una o más de estas pruebas:
Dependiendo de sus síntomas, su profesional médico le puede recetar medicamentos para reducir los coágulos de sangre, relajar los vasos sanguíneos o reducir el colesterol. Es posible que se tenga que operar o hacerse una angioplastia. Su profesional médico también puede tratar los problemas relacionados con la ateroesclerosis, como daño renal o enfermedad de las arterias coronarias.
Su profesional médico le puede recomendar algunos cambios en su estilo de vida para tratar de parar o revertir la acumulación de placa en las arterias. Estos cambios en su estilo de vida se describen a continuación y son importantes para cuidar de su salud.
Tiene que llamar al 911 y pedir ayuda de emergencia de inmediato si: