La meningitis bacterial es una infección del cerebro y la médula espinal. Las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal se llaman meninges. La meningitis es una enfermedad seria y potencialmente letal que hay que tratar de inmediato.
Las personas que corren mayor riesgo de tener esta enfermedad son:
Esta infección también se llama meningitis espinal.
En general, la meningitis bacterial ocurre cuando otra parte del cuerpo se infecta y la sangre lleva las bacterias de la zona infectada al cerebro y la médula espinal. Las bacterias también pueden infectar el cerebro cuando tiene una infección de oídos o de los senos nasales, o después de haberse fracturado el cráneo.
Algunas formas de meningitis bacterial se pueden transmitir de una persona a otra. Las bacterias se pueden transmitir por contacto cercano con secreciones pulmonares y de la garganta, por ejemplo por toser o al besarse. Las bacterias que causan la meningitis no son tan contagiosas como los virus que causan el resfrío común o la influenza. No se contagian por contacto casual en lugares públicos, como cuando va de compras o a la biblioteca.
Los síntomas pueden ser los siguientes:
En casos severos, puede causar coma y la muerte.
Uno de los aspectos preocupantes de la meningitis bacterial es que se puede desarrollar rápidamente. Si comienza súbitamente a tener fiebre, dolor de cabeza y un cuello duro, tiene que recibir atención médica de inmediato.
Su profesional médico le hará preguntas sobre su historia clínica y sus síntomas. Después le hará un examen físico.
Es posible que le haga los siguientes análisis:
Si su profesional médico cree que tiene meningitis bacterial, lo hospitalizarán para tratarlo con antibióticos. Recibirá antibióticos por vía intravenosa (por vena) durante 7 a 10 días, o aun más. Lo vigilarán de cerca, frecuentemente en la unidad de cuidados intensivos (ICU, por sus siglas en inglés), durante 24 a 48 horas, para verificar que los antibióticos estén funcionando y usted esté mejorando.
Si la meningitis bacterial se trata de inmediato, la probabilidad de una recuperación completa es muy alta. En algunos casos puede causar problemas severos, como daño cerebral o muerte.
La mayoría de las formas de meningitis bacterial se puede prevenir con una inyección de la vacuna meningococa. Esta vacuna se recomienda en forma rutinaria para niños entre los 11 y 12 años de edad. También se recomienda para los siguientes grupos, si todavía no se dieron la vacuna:
Otros adolescentes y estudiantes universitarios, como también las personas infectadas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH/SIDA) deberían consultar con su profesional médico para ver si les conviene darse la vacuna contra la meningitis.
Para evitar la infección, siga estas pautas:
Si estuvo en contacto cercano con una persona que tiene meningitis, infórmele a su profesional médico lo antes posible, preferentemente en un lapso de 24 horas. Se entiende por “contacto cercano” vivir en la misma casa, ir a la misma guardería o tener contacto personal cercano, como con un novio o una novia. Si tuvo exposición cercana a una persona que tiene meningitis, es posible que tenga que tomar antibióticos para no contagiarse de la enfermedad.