El mal de Parkinson se produce cuando algunos de los centros nerviosos del cerebro pierden su capacidad para regular los movimientos musculares. Como consecuencia, puede tener rigidez muscular, temblores y dificultad para caminar y tragar.
El mal de Parkinson es una de las enfermedades más comunes que afectan la capacidad de movimiento en personas de más de 55 años de edad.
El mal de Parkinson se produce cuando las células nerviosas dejan de producir un producto químico importante del cerebro que se llama dopamina. Estas células nerviosas se encuentran en un área pequeña llamada substantia nigra, en la profundidad de la parte inferior del cerebro. Envían fibras nerviosas hacia arriba y afuera (ramificándose como un árbol grande) hacia las partes del cerebro que controlan el movimiento, especialmente los movimientos voluntarios, o sea aquellos que hace porque quiere, como caminar o alcanzar algo.
Cuando tiene el mal de Parkinson, las células nerviosas de la substantia nigra dejan de fabricar un producto químico importante del cerebro llamado dopamina. La dopamina normalmente se encarga de transmitir señales a otras partes del cerebro que afectan el movimiento muscular controlado. La mayoría de las señales de dopamina reducen y regulan la actividad de las señales de otras células nerviosas. La pérdida de dopamina en los nervios es la raíz del temblor en reposo, y la rigidez o congelación de los movimientos regulares, como caminar o hacer girar los pies. La ciencia del cerebro es bastante complicada. Por ejemplo, ciertas células en una parte del cerebro llamada globus pallidus se disparan descontroladamente si no tienen la cantidad suficiente de dopamina, y perderá el control normal de sus movimientos. El aumento de las señales nerviosas en el globus pallidus se transmite a otra parte del cerebro llamada el tálamo, y el aumento de las señales reducen la actividad nerviosa en el tálamo. Los nervios del tálamo normalmente ayudan al cerebro a planificar y controlar los movimientos. Cuando el tálamo reduce su nivel de actividad, tendrá problemas con sus movimientos voluntarios, que aparecerán rígidos o congelados.
Nadie sabe por qué mueren o se alteran las células nerviosas. Algunas teorías dicen que se debe a:
Los 4 síntomas principales del mal de Parkinson son:
Un temblor es un estremecimiento rítmico que no se puede controlar. Puede tener temblores en las manos y a veces en la cabeza, como también frotar el pulgar y el dedo índice constantemente (llamado temblor de rodamiento de píldora). Los temblores del mal de Parkinson son más obvios cuando sus manos y brazos están en reposo, y por eso se llaman "temblores en reposo". Los temblores paran cuando hace algo en forma deliberada, como moverse o cambiar de posición. Otros tipos de temblores que no son causados por el mal de Parkinson ocurren cuando trata de mover su mano o brazo, que es exactamente lo opuesto de los temblores del mal de Parkinson.
En las primeras etapas de la enfermedad, es posible que los síntomas sean muy leves o que no se noten. Alguna persona cercana podrá notar una pequeña renguera, una postura ligeramente encorvada o un temblor moderado de la mano. Después de un tiempo, es posible que deje de realizar movimientos que son normalmente automáticos, como por ejemplo el vaivén de sus brazos al caminar. Se le puede hacer más difícil:
Otros síntomas pueden ser babeo y calambres abdominales. Es posible que tenga dificultad para tragar. En las etapas posteriores, muchas veces su capacidad para pensar y recordar disminuye.
Su médico le hará preguntas sobre su historia clínica y lo examinará. Tratará de detectar las señales físicas de temblor, rigidez muscular y lentitud de movimientos que caracterizan el mal de Parkinson.
No existen pruebas que puedan confirmar el diagnóstico. No obstante, se pueden hacer pruebas para confirmar que no tenga otro tipo de enfermedad. Algunas otras enfermedades cerebrales también pueden causar el malfuncionamiento (degeneración) de ciertas partes del cerebro. La depresión grave puede causar a veces síntomas similares al mal de Parkinson. En la mayoría de los casos le harán por lo menos 1 estudio de imagen del cerebro, en general una resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés), para descartar accidentes cerebrovasculares o una reducción general del cerebro que ocurre cuando tiene el mal de Alzheimer o con alcoholismo crónico. No obstante, si tiene los síntomas típicos del mal de Parkinson (rigidez y temblor) sin los síntomas de otras enfermedades cerebrales, es posible que los estudios de imagen del cerebro no sean necesarios.
Puede ir a ver a un especialista llamado neurólogo para que lo ayude con el diagnóstico y tratamiento.
Todavía no se puede curar el mal de Parkinson. No obstante, hay medicamentos que pueden ayudar a aliviar muchos de los síntomas. Estos medicamentos ayudan a restaurar el equilibrio de los productos químicos en su cerebro. El tratamiento también puede incluir terapia del habla y fisioterapia. En casos graves que no se pueden controlar con medicamentos, es posible que haya que operarlo para ayudar a evitar los temblores.
Medicamentos
En casos leves del mal de Parkinson, es posible que su profesional médico no le recete ningún medicamento, porque los medicamentos utilizados para tratar el mal de Parkinson causan efectos secundarios. Su profesional médico lo va a querer examinar regularmente para observar sus síntomas y ver si ha llegado el momento de tratarlo con medicamentos. El objetivo del tratamiento es conseguir que sus movimientos sean lo más normales posibles, con la menor cantidad de medicamentos posible. Es posible que no se puedan eliminar todos sus síntomas.
Se usan varios medicamentos distintos para tratar el mal de Parkinson. El medicamento principal que se usa para tratar el mal de Parkinson es levodopa. El cerebro puede fabricar dopamina usando la levodopa. Cuando se toma en forma de píldora, la levodopa se combina con carbidopa. La carbidopa evita que la levodopa se descomponga en el intestino mientras es absorbida. Los efectos secundarios posibles de la levodopa son:
Pregúntele a su profesional médico si debería comer menos proteína para ayudar a que la levodopa funcione mejor.
Otros medicamentos que su profesional médico le puede recetar son:
Casi todas las personas con mal de Parkinson tomarán levodopa como medicamento principal para sus síntomas. No obstante, hay muchos medicamentos que también funcionan bien, pero a veces sólo alivian síntomas específicos. Tendrá que realizar visitas regulares a un especialista o médico de atención primaria que tenga experiencia en el manejo de los síntomas del mal de Parkinson.
Ejercicios y fisioterapia o terapia ocupacional
Un programa de ejercicios diarios le ayudará a hacer mejor uso y control de sus músculos. El ejercicio puede ayudar a prevenir los problemas que ocurren cuando no se usan los músculos. Aumentará su fuerza muscular y mejorará su coordinación. Tendrá menos rigidez muscular. Los fisioterapeutas le pueden enseñar a caminar y a moverse de tal manera que su riesgo de caerse sea menor. Los terapeutas ocupacionales pueden ayudarlo a aprender a adaptarse a sus síntomas. Puede aprender a usar bien un andador o dispositivos de ayuda para abrocharse los botones y cinturones.
Cirugía
Hay dos tipos de cirugía cerebral que pueden ayudar a las personas que tienen mal de Parkinson avanzado. Uno de los procedimientos destruye áreas precisas y pequeñas del cerebro. El otro implanta una sonda o estimulador eléctrico en otras partes del cerebro. En ambas operaciones hace falta un cirujano que tenga un alto nivel de destreza y experiencia en este tipo de cirugía. Existe el riesgo de daño o infección en el cerebro, así que se hace sólo en hospitales que tienen neurocirujanos experimentados y especialmente capacitados.
La estimulación del cerebro profundo es más común que otras cirugías en los Estados Unidos. Los resultados son un poco mejores, pero DBS es más complicada de manejar, cuesta más y tiene un poco más de riesgo de infección que las otras cirugías. La DBS es reversible; puede hacerse otra operación para quitar la sonda. La palidotomía y talamotomía son cirugías permanentes. No se pueden revertir o deshacer.
Sufrirá del mal de Parkinson por el resto de su vida. Con tratamiento, muchas personas con el mal de Parkinson pueden conservar su salud en bastante buen estado por años. No obstante, la enfermedad empeora aun con tratamiento, y puede incapacitarlo con el tiempo.
Para poder manejar el mal de Parkinson y ayudar a aliviar sus síntomas:
Parkinson's Disease Foundation
Teléfono:1-800-457-6676
Sitio Web: http://www.pdf.org
National Parkinson Foundation, Inc.
Teléfono: 1-800-327-4545
Sitio web: http://www.parkinson.org
Su profesional médico querrá y verificar cómo va su tratamiento. Mantenga sus citas de acuerdo a lo recomendado por su médico. Hable con él durante sus visitas sobre cualquier pregunta e inquietud que pueda tener.
Llame a su médico si:
No se conoce ninguna manera de prevenir el mal de Parkinson. Se han estudiado muchos medicamentos y suplementos, pero no hay ningún tratamiento que haya mostrado efectos positivos en forma consistente.