La enfermedad arterial periférica es un tipo de ateroesclerosis. La ateroesclerosis es un endurecimiento y estrechamiento de las arterias. Las arterias periféricas son los vasos sanguíneos que llevan sangre a los brazos y las piernas. En la mayoría de los casos la enfermedad arterial periférica afecta las piernas. Cuando el problema se hace severo causa dolor en las piernas o la cadera al caminar.
El estrechamiento de la parte interna de las arterias ocurre cuando se deposita colesterol y calcio a medida que pasa el tiempo, tapando las arterias. Estos depósitos en las paredes internas de las arterias se llaman placa. Después de un tiempo, la placa puede hacerse tan gruesa que bloquea completamente la circulación de sangre por las arterias. Las arterias tapadas o bloqueadas no pueden proporcionar la cantidad necesaria de oxígeno y combustible para el cuerpo.
Hay varios factores que aumentan su riesgo de desarrollar enfermedad arterial periférica:
Esta enfermedad no causa ningún síntoma hasta que las arterias se hayan estrechado mucho.
El primer síntoma, llamado claudicación, es en general dolor o calambres en los músculos de la pantorrilla cuando camina o hace ejercicios con sus piernas. La molestia desaparece rápidamente cuando descansa, pero puede volver poco tiempo después de empezar a caminar nuevamente. A medida que el estrechamiento va empeorando, el dolor se hace más intenso. Si el estrechamiento es en las arterias que van al muslo, puede sentir dolor en los muslos y el glúteo. El dolor puede ser en una o ambas piernas.
Otros síntomas posibles son:
Su profesional médico lo examinará y le preguntará sobre sus síntomas y su historia clínica personal y familiar. Le medirá el pulso en los pies, las piernas y la ingle.
Le puede hacer pruebas para encontrar las arterias que están bloqueadas. Le puede hacer un angiograma o prueba Doppler (ultrasonido).
El primer paso importante del tratamiento es controlar los factores de riesgo. Por ejemplo, tendrá que:
Su profesional médico le puede recomendar que tome una pequeña dosis de aspirina todos los días. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (NSAIDs, por sus siglas en inglés), como la aspirina, pueden causar sangrado del estómago y otros problemas. Estos riesgos aumentan con la edad. Lea la etiqueta y tómelos de acuerdo a las instrucciones. No los tome por más de 10 días por cualquier razón, a menos que su profesional médico se lo recomiende.
Es posible que tenga que cambiar su dieta. Una dieta rica en cereales integrales, como trigo integral, avena y salvado; frutas y verduras; y con poca sal, grasas animales y azúcar refinada, es saludable para casi todos. Es especialmente importante para el tratamiento de diabetes, alta presión sanguínea, problemas con los lípidos y enfermedades vasculares.
Si fuma, tiene que dejar de fumar. Uno de los efectos de la nicotina es el estrechamiento de las arterias. Cada cigarro que fuma reduce la circulación de sangre a medida que la nicotina se absorbe en su sangre. Puede causar un coágulo de sangre, que a su vez puede causar un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.
Es posible que su profesional médico tenga que cambiarle los medicamentos que está tomando o ajustar sus dosis. Algunas dosis o medicamentos son mejores para la circulación de la sangre que otros. Su profesional médico le puede recetar nuevos medicamentos para tratar de mejorar el flujo sanguíneo.
El ejercicio puede ayudarle a mejorar y mantener la circulación de la sangre. Su profesional médico le puede recomendar un programa de ejercicios. No obstante, es posible que necesite operarse para eliminar los bloqueos significativos antes de poder hacer ejercicios físicos intensos. Por ejemplo, le pueden hacer una operación de bypass para eliminar el área bloqueada y reemplazarla con un trozo de vena extraída de otra parte de su cuerpo. Si tiene un bloqueo en las arterias que alimentan las piernas, es posible que necesite cirugía abdominal.
En algunos casos, los bloqueos de las arterias periféricas se pueden tratar con angioplastia en vez de cirugía. La angioplastia es una intervención para destapar una arteria bloqueada usando un tubo delgado llamado catéter. El catéter tiene un balón en la punta que se puede inflar para abrir la arteria. El catéter también se puede usar para colocar un dispositivo en forma de malla llamado stent en la arteria para mantenerla abierta.
Si su enfermedad es muy severa y no se recomienda hacer esta intervención, es posible que haya que quitarle (amputarle) el pie o la pierna. La amputación en general es necesaria si la circulación de sangre es tan baja que la piel y otros tejidos mueren y corre el riesgo de tener una infección letal. La amputación se hace sólo en última instancia, pero si no se controla la enfermedad arterial periférica, puede ser necesaria.
Pregúntele a su profesional médico si tendría que tomar medicamentos para evitar que se formen coágulos en las arterias. Cuando las arterias se estrechan demasiado, los coágulos de sangre pueden ser un problema muy grave. Si fuma, correrá un riesgo aún más grande de que se formen coágulos de sangre.
La enfermedad arterial periférica es algo que no se va, y empeorará a menos que reciba tratamiento y haga las cosas necesarias para prevenir la formación de placas.
La mejor manera de prevenir la enfermedad arterial periférica es manteniendo su estado físico.